Mientras ojeo el libro que tengo delante de mí por enésima vez en los últimos días, continuo con la tarea que me he impuesto de tratar de recordar todos los textos que he leído en mi vida anterior.
Durante el último mes, he investigado lo que me paso mientras estudiaba el texto, pero no solo no he logrado volver a entrar en ese estado, sino que además lo que creía que era hipermnesia en realidad no lo es, es otra cosa que no puedo comprender.
He descubierto que mi nueva memoria funciona perfectamente con el texto que he leído o las conversaciones que he escuchado desde ese día en adelante. Sin embargo, me he dado cuenta de que poco a poco estoy recordando los libros y textos que leí anteriormente, así como todo lo que he escuchado independientemente de su fuente, lo cual a veces hace que me resulte raro, como cuando recuerdo al azar las voces de alguna película pero no soy capaz de evocar la imagen de esa escena o una conversación pero no consigo recordar con quien la tenía.
Y en eso he estado ocupada los últimos días, ya que la supuesta educación a la altura de mi bendición que mi poco confiable tutor iba a crear se ha resumido en darme un libro tras otro de comprensión de caracteres y radicales para que los memorice mientras él se dedica a leer un libro tras otro en su mesa.
Aburrida del libro que tengo delante, lo cierro y adopto la resolución de que si quiero comprender algo más del mundo en el que estoy voy a tener que tomar mi educación en mis propias manos. Al menos, considerando las costumbres de Xueshi Wenxue, dudo que se moleste siempre y cuando le deje leer en paz.
Mirando hacia donde esta Lianhua, le hago una se?a para que se acerque, por lo que se levanta y se acerca a la mesa donde estoy.
“?Que deseáis, Zhāohuán Wen?”, me pregunta en el habitual tono formal que siempre usa conmigo.
“Quiero que les pidas a los bibliotecarios un libro que me explique cómo es el mundo”, le digo a Lianhua en voz baja para que no me escuche Xueshi Wenxue.
“?A qué se refiere con eso, Zhāohuán Wen?”, me pregunta también en voz baja con cara de confusión, como si no supera muy bien a que me refiero.
“Un libro que me diga, por ejemplo, donde esta nuestro imperio, si estamos en una isla o un continente. Que diga si hay más masas de tierra y el tama?o de estas”, le digo a Lianhua mientras cruzo los dedos para que los libros que me han hecho leer hasta ahora sirvan de excusa para unas preguntas tan específicas y las discrepancias se las achaquen a mi Bendición.
Luego se me ocurre otra cosa y la pido “Y si hay algún mapa, tráelo para verlo.”
Lianhua me mira mientras entrecierra los ojos un segundo como pensando algo y por un momento me preocupo, pero luego parece volver a la normalidad y me pregunta “?Eso no debería pedírselo a Xueshi Wenxue?”
Miro de reojo a mi poco confiable tutor, que sigue a lo suyo con sus libros y le contesto a Lianhua “Déjalo por el momento, seguiré su educación con lo que me mande estudiar, pero quiero leer otras cosas más interesantes entre sus tareas.”
Lianhua también mira de reojo a Xueshi Wenxue y me dice “No creo que haya un problema con el libro, Zhāohuán Wen, pero los mapas están estrictamente controlados y solo se puede tener acceso a ellos mediante una petición especial.”
Esperaba que aquí fuera diferente, pero parece que la costumbre de que los mapas sean recursos militares es universal, ya sea en mi viejo mundo o en este, por lo que contesto a Lianhua “Entonces no importa, con el libro es suficiente.”
“Entendido. Entonces ahora vuelvo, Zhāohuán Wen”, me contesta Lianhua, tras lo cual veo que se dirige hacia uno de los omnipresente bibliotecarios que siempre están a nuestro alrededor, imagino que vigilando que no da?emos los libros.
Mirando hacia donde está Lianhua, veo que parece estar discutiendo en voz baja con uno de los bibliotecarios. Aunque no puedo escuchar lo que dicen, sus gestos son bastante elocuentes. Lianhua me se?ala de vez en cuando, como para enfatizar algún punto importante. El bibliotecario parece resistirse al principio, pero después de un rato, asiente con la cabeza y se aleja. Al poco tiempo, regresa con un libro bastante grueso que entrega a Lianhua. Ella, con una expresión triunfante, se acerca a mí y me entrega el libro.
"Espero que este libro le sea útil, Zhāohuán Wen", dice Lianhua mientras coloca el libro sobre la mesa frente a mí.
"Gracias, Lianhua", le respondo, abriendo el libro con curiosidad. El título, escrito en caracteres elegantes, promete una descripción completa del mundo.
Mientras empiezo a leer, las palabras del libro comienzan a revelarme la estructura de este nuevo mundo. Está compuesto por un continente central rodeado por otros cuatro continentes a los que llaman con una sorprendente falta de originalidad Norte, Sur, Este y Oeste. Aunque el libro menciona la existencia de estos continentes, no proporciona mucha información sobre ellos, centrándose en el continente Este, que es donde se encuentra el Imperio Tianjing, donde me encuentro.
El Imperio Tianjing está situado en el borde oriental del continente Este, en el punto más alejado del continente central. Al leer esto, levanto la vista y miro a Lianhua, quien está sentada a mi lado "?Sabías que nuestro imperio está en el extremo más alejado del continente?" le pregunto.
"Sí, Zhāohuán Wen", responde ella con seriedad. "Aunque es algo que no todo el mundo sabe. Los plebeyos normalmente no suelen conocer nada más allá de su lugar de origen y los pocos pueblos o ciudades de su alrededor."
Asiento y continúo leyendo. El libro describe cómo el Imperio Tianjing está rodeado por varias sectas, así como que solo hay una secta llamada La secta del Sol Celestial dentro de sus fronteras, aunque no explica en detalle qué son estas sectas. Lo único que menciona es que son una parte importante del paisaje político y social de la región. Me detengo un momento para reflexionar sobre esto y pregunto “Lianhua, ?sabes qué son exactamente las sectas?"
"Las sectas son organizaciones muy influyentes que se reúnen para perseguir ciertas metas", explica Lianhua. "Son muy influyentes y tienen su propio sistema de gobierno y reglas internas. Algunas son pacíficas y se centran en el estudio y la meditación, mientras que otras pueden ser bastante beligerantes."
"Interesante", murmuro, volviendo mi atención al libro. Continúa describiendo el imperio más cercano al nuestro, el Imperio Zhao, que se encuentra al sur del Imperio Tianjing. Sin embargo, no proporciona mucha información más allá de su existencia y una breve mención de algunas ciudades fronterizas.
Tras leer el libro entero, dos cosas llaman poderosamente mi atención. La primera es la escala de las distancias. Si las medidas son las mismas que las de la china de mi viejo mundo, este continente solo es tan grande como toda Eurasia. Y hay otros tres continentes similares y un continente central aún más grande, y eso sin incluir los océanos. Esto significa que este mundo podría ser cuatro o cinco veces más grande que la Tierra.
Me detengo un momento para procesar esto y me hace preguntarme si la gravedad es la misma que la de mi viejo mundo, ya que no tengo nada para comparar y mi nuevo cuerpo es seguro que estará aclimatado a este mundo.
Miro a Lianhua y le pregunto para aclarar un poco más las distancias "Lianhua, ?cuánto tiempo se puede tardar en ir de una ciudad a otra andando?"
Lianhua parece pensar durante unos momentos antes de contestarme "De la capital a la ciudad de Xining, que es la más cercana, si alguien sin cultivar va andando puede llevarte fácilmente unos siete días."
Eso me sorprende, en una sociedad sin métodos de transporte rápidos, las ciudades suelen estar más cercanas tanto para tener un comercio fluido como por la escasez de terreno no reclamado, pero que esté tan lejos implica que no hay gran competencia por el terreno con el otro imperio o con las sectas, por lo que el tama?o del mundo y las distancias puede que no estén tan alejadas de mis conjeturas.
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Pero algo de lo que me ha dicho Lianhua me llama la atención, por lo que le pregunto: "Has dicho sin cultivar, ?alguien podría tardar menos en llegar andando?"
"Alguien con el nivel adecuado de cultivo tardaría mucho menos, evidentemente", me contesta Lianhua, pero al ver que parece que voy a preguntar algo más adivina lo que voy a preguntar y se apresura a continuar. "Pero no puedo decirle nada más de momento ya que no tengo permiso, Zhāohuán Wen, incluso lo que le estoy diciendo podría traerme problemas."
Miro fijamente a Lianhua y le pregunto "?Esto tiene alguna relación con lo que escucho a veces sobre el Templado del cuerpo o el Templado de la Piel?"
Lianhua parece dudar un momento pero me contesta a lo que le he preguntado "Sí, Zhāohuán Wen, pero realmente no puedo decirle más por órdenes de su madre."
Suspiro ruidosamente para quejarme de tal flagrante ocultación de la información y reflexiono un momento sobre lo segundo que llamó mi atención al leer el libro, y es la mención repetida de la densidad del Qi en los continentes. El libro indica que el lugar donde está el Imperio Tianjing es un lugar de bajo Qi debido a su lejanía del continente central y esto parece estar relacionado con algo llamado La Grieta Celestial.
"?Qué sabes sobre La Grieta Celestial y el Qi?" pregunto a Lianhua. "?O es algo relacionado con el cultivo y no puedes contarme nada de momento a menos que mi madre te de permiso?"
Lianhua asiente mientras me contesta arrepentida "Sí, Zhāohuán Wen, lo siento."
Asiento, asimilando toda esta nueva información. Este mundo es mucho más grande y complejo de lo que había imaginado. Mientras cierro el libro, decido que necesito aprender más sobre el Qi, el cultivo y cómo afecta a este mundo, sobre todo para que no me pase lo que a mi hermanastro.
"Gracias por conseguirme este libro, Lianhua", le digo. "Ha sido muy revelador."
"Es un placer, Zhāohuán Wen", responde ella con una inclinación de cabeza. "Estoy aquí para ayudarle en todo lo que necesite."
"Lo sé," le digo con una sonrisa. "Y lo aprecio mucho."
"Pero no tendría que habérselo pedido a ella, Zhāohuán", dice una voz de repente detrás de mí.
Vuelvo la cabeza para ver a Xueshi Wenxue mirándome seriamente.
"Ehhhh," exclamo sin saber muy bien qué decir, mientras miro alternativamente a Xueshi Wenxue y a Lianhua sintiéndome como un ni?o al que han pillado metiendo la mano en un bote de galletas.
"No culpe a su ni?era, Zhāohuán. Mientras estaba concentrada leyendo el libro le hice saber que continuara con sus peticiones", me dice Xueshi Wenxue, con una ligera sonrisa en la comisura de sus labios. "Aunque me gustaría saber por qué no me pidió a mí el libro, considerando que soy su tutor."
Miro un momento a Lianhua sintiéndome traicionada por un momento a pesar de saber que no tenía más remedio que obedecer a Xueshi Wenxue antes de contestar "Estaba tan concentrado con su lectura que no quería molestarle, estimado tutor."
"?Pero no era porque quería dejarme de lado por el momento mientras seguía mi educación con lo que le mandara mientras leía cosas más interesantes?" me contesta Xueshi Wenxue, revelando súbitamente que había escuchado toda mi conversación con Lianhua.
Empiezo a ponerme blanca mientras mi mente empieza a volverse loca sobre las posibles consecuencias de lo que había hecho mientras Xueshi Wenxue continúa hablando "Sé que parecía que no estaba atento a lo que pasaba, pero no debería hacer ese tipo de suposiciones, sobre todo porque alguien con mi nivel de cultivo puede escucharos hablar como si estuvierais a su lado."
Empiezo a sudar al escuchar la palabra maldita, cultivo, de nuevo. Me falta demasiada información, y como me acaban de demostrar, por culpa del maldito cultivo cualquier conjetura que haga sobre cualquier cosa puede ser totalmente errónea.
"Y ahora que hemos terminado con su educación sobre una parte del cultivo, algo que según su estimada madre no puede saber y nadie le ha dicho, ?por qué no me cuenta qué es lo que espera de mí y qué tipo de educación quiere tener, ya que parece tenerlo tan claro?" me dice mientras se sienta a mi lado mirándome fijamente con una sonrisa que me hace entrar en escalofríos.
Miro con recelo la tablilla de madera dividida en cuadrados y una caja llena de peque?as varillas que Xueshi Wenxue me pone delante mientras me dice “Zhāohuán, como me indico el pasado día, voy a ense?arle las cosas básicas que los alumnos del Guozijian aprenden cuando entran, aunque todavía sea joven para eso. Como ya no hace falta ense?arle vocabulario o a leer, hoy le voy a ense?ar a contar, y dependiendo de cómo de rápido aprenda, puedo ense?arle aritmética básica.”
Tras su introducción, empieza a se?alarme la tablilla y los palillos, pero en cuando empieza a explicarme como contar y los números, no puedo evitar desconectar de lo que está diciendo y pensar que he cometido un error.
Cuando hace un par de días me pillo estudiando a sus espaldas y me pregunto qué era lo que quería estudiar, evidentemente le dije que lo que todos los ni?os aprenden cuando entran en la escuela, aunque me dijo que al Guozijian se entra a los 5 a?os, pero ahora empiezo a pensar que fue un error. Por mucho que finja que aprendo a una velocidad extremadamente rápida, voy a estar atrapada recibiendo lecciones de matemáticas, escritura y probablemente filosofía si la educación es similar a la que se daba en la china imperial.
Parpadeo mientras Xueshi Wenxue continua con su explicación de cómo se usa el sistema de conteo por varillas y no puedo evitar estremecerme por dentro. Vale que las matemáticas en la antigua china estaban muy avanzadas, pero vamos, tienen libros, así que al menos aquí podían haber inventado el ábaco y no estar en el primitivo sistema de conteo por varillas.
“Zhāohuán, ?me está prestando atención?”, me dice de repente Xueshi Wenxue sacándome de mis pensamientos.
“Si, Xueshi Wenxue, estaba atenta a su lección”, le contesto volviéndole a prestar atención.
Me acerca la caja de las varillas y me dice “Pues entonces empiece a contar hasta el diez, Zhāohuán.”
Con resignación empiezo a coger las varillas y a colocarlas en la tablilla de madera.
Suspiro mientras arrojo algo de arroz a los patos del estanque del jardín que hay delante de nuestro pabellón. Es un lugar en el que me gusta estar cuando salgo de mis clases en la biblioteca imperial para desestresarme, y tanto es así que desde hace tiempo han puesto una silla aquí solo para que pueda sentarme cuando vengo. Incluso los patos están empezando a reconocerme y se acercan para mendigar un poco de comida.
Realmente empiezo a estar cansada de las clases. Nadie que haya tenido que estar casi dos a?os yendo a unas clases que prácticamente no me aportan nada puede comprender lo que he sufrido. Y lo peor es que solo puedo acelerar hasta cierto punto todas esas clases. Una cosa es que finja que aprendo de una manera anormalmente rápida, y otra que le diga a Xueshi Wenxue que no hace falta que me explique nada, que ya conozco casi todo lo que me quiere ense?ar. Dudo que la explicación de ser una Bendecida por los Cielos pueda cubrir eso.
Y todo sumado a que no solo muchas de las cosas son superfluas para mí, sino que además es aún peor para alguien que ha ido a la escuela en un sistema educativo moderno y sobre todo occidental. Sistemas matemáticos de conteo con varillas, medidas imperiales chinas tanto de distancia como de peso y escritura básica. Bueno, esta última tal vez no sea tan mala ya que me permite analizar mejor el idioma de este mundo.
Pero lo peor son los textos que son similares al confucianismo y están basados en la piedad filial y el respeto a los mayores, donde intentan lavarte el cerebro para que siempre seas leal a la familia y el clan, obedeciendo todo lo que te dicen los ancianos por más irracional que sea. Si creces en este tipo de ambiente es algo que te resulta natural y lo aceptas sin dudar, pero para alguien como yo, todas esas charlas son poco menos que una tortura.
Mi único alivio son las clases de historia sobre el glorioso Imperio Tianjing y la Secta del Sol Celestial, que son los que crearon el impero en primer lugar. Xueshi Wenxue me oculta cosas, y cuando le pregunto por ellas me dice que debido a que estoy muy adelantada en mis estudios hay cosas que no me va a decir, pero al menos me dice cosas como que cuando se estableció la secta, en estas tierras, era poco menos que un páramo desierto lleno de bestias. Pero fue creciendo y al final creció tanto que la forma de gestión de una secta no era la adecuada, y tuvieron que crear un reino con una familia reinante perteneciente a la secta para poder gestionar todas las tierras.
Me pregunto cómo llegaron a ser un imperio, pero todavía no he llegado esa parte, por lo que solo me queda esperar.
Y para colmo de males he confirmado algo que consideraba algo anecdótico al principio pero que ha quedado más claro con el paso del tiempo, y es mi tendencia a un comportamiento genuinamente infantil, más allá de cuando lo finjo a propósito.
Solo puedo pensar que realmente mi cuerpo afecta a mi mente, como cuando era una bebe y mis instintos me impulsaban a beber del pecho de mi madre y dormir. Y eso, aunque ahora mismo no me preocupa, ya que comportarme como una ni?a de vez en cuando no es preocupante en sí mismo ya es algo que se espera de mí y hace que no tenga que estar tan atenta a tener que fingir, presenta un futuro aterrador para mí solo por una palabra.
Adolescencia.
Solo el pensar que probablemente voy a tener que volver a pasar por ella es algo que me aterra, ya que solo tengo malos recuerdos de lo que ahora supongo tengo que llamar mi primera vez al pasar por ella. Solo puedo esperar que al tener una mayor edad mental esta vez pueda tomar mejores decisiones ante los impulsos adolescentes que seguro me llegaran.
Suspiro cansada por mis deprimentes pensamientos y sacudo de las manos los últimos granos de arroz mientras llamo a Lianhua para que me recoja y me lleve a la habitación han habilitado para que sea mi estudio, donde pienso poner en marcha el siguiente paso para mejorar mi calidad de vida, aunque solo sea con las matemáticas. Sacar de la nada un nuevo sistema numérico como el arábigo no será la mejor de las ideas, pero inventar el ábaco todavía está dentro de mis posibilidades y edad.

